A menudo, la frecuencia de la actividad sexual constituye un parámetro a partir del cual muchas personas y parejas evalúan, miden y compara su vida sexual y su vida de pareja.
Son frecuentes preguntas como: ¿cuántas veces en normal que una persona tenga sexo? ¿ Cual es el numero de relaciones que una persona normal debe tener sexo en una semana? ¿Qué es lo normal?
Las personas están a la búsqueda permanente de que alguien les diga un número, para poder así ubicarse y saber así que tan “normales” o “anormal”es su vida sexual. Se envuelven el una búsqueda ansiosa de un número, de un porcentajes.

Si bien es cierto que en determinados casos  la frecuencia de la actividad sexual puede ser interesante para el diagnostico o manejo terapéutico  de algunas personas o parejas, no menos cierto es que la frecuencia sexual es un elemento  muy débil ya que no existe una constante numérica que permita determinar la normalidad o anormalidad  de la vida sexual de una persona.

La frecuencia sexual es muy relativa; varia con a edad, el sexo, la cultura, el estado de animo, con los intereses particulares de cada persona, etc.  de hecho la frecuencia en la actividad sexual de una persona suele estar sujeta a elementos tan prácticos como la disponibilidad de una persona con quien interactuar sexualmente o tan simples como la disponibilidad de tiempo.

Lo que es normal para un muchacho de 18 años que vive en los Estados Unidos posiblemente no es ni remotamente similar a la frecuencia normal en la actividad sexual de un muchacho de la misma edad que viva en este el país.

Habitualmente los varones suelen estar preocupados por la frecuencia de la actividad sexual, y es común que consideren que  no tienen una vida sexual “como deberían”. No importa cuantas veces tengan sexo, entienden que podrían hacerlo mas. Esto puede ser causa de tensión y conflicto en muchas parejas ya que, las mujeres, suelen tener otra opinión.

Esta situación es mas frecuente al inicio de la relación. Adaptarse a una nueva vida en pareja no es cosa fácil y menos si se toma en cuenta que ambos han pasado toda una vida creando sus propias costumbres, hábitos y rutinas sexuales, para de pronto tener que empatarlas con las de otra persona con una educación y una forma de vida similar pero no igual.

Los trapistas sexuales y de pareja suelen  que la frecuencia de actividad sexual aun en estas parejas suele estar condicionada por situaciones tan elementales como la disponibilidad de tiempo. En las vacaciones el número de actividad sexual suele ser mayor y suele disminuir en las temporadas de mucha presión laboral o en situación de crisis económica.

Las enfermedades, el estrés y las peleas suelen afectar la frecuencia sexual.  El cambio repentino en la frecuencia sexual suele ser causa de  discusiones en algunas parejas. Por ejemplo si un hombre disminuye significativamente su frecuencia sexual, muchas mujeres suelen inquietarse pensando que “tiene otra”, o “ya no la quiere como antes”.

Las diferentes etapas de la vida de una persona la edad, para ambos sexos, impone, un cambio en la  frecuencia de la actividad sexual. En edades avanzadas, los cambios fisiológicos y anatómicos influye notablemente en el repertorio sexual de la persona y de la pareja.

Los mitos en torno a la menospusia y el climaterio suelen ser la causa de la disminución en la frecuencia sexual de muchas mujeres. Esto suele ocurrir con menos frecuencia en aquellas mujeres que manejan información adecuada con relación a esta proceso natural en la vida de toda mujer.

Por el contrario, algunos hombres, durante la andropausia,  ante el temor de perder su capacidad de responder sexualmente, aumentan la frecuencia para demostrarse a si mismos que aun son tan potentes como cuando eran mas jóvenes.

Lo cierto es que la frecuencia sexual es tan particular como el repertorio sexual mismo. Lo normal y adecuado para algunos puede no serlo para otros, cada persona define su propio ritmo y frecuencia sexual, ósea que la frecuencia sexual normal cambia es tan diferente entre dos persona  como lo puede ser su  personalidad y su carácter.

1 Comment for this entry

  • Peace

    muy interesante y cierto. si nos ponemos a pensar es como la alimentacion, que lo importante es la calidad y no que tanto comes, porque este ultimo puede variar por las actividades del diario vivir.

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