Dr. Carlos Maldonado Ph.D.
Medico / Sexologo
Vivir juntos puede ser una experiencia maravillosa para muchas parejas. Despertar cada día y saber que la persona amada esta a tu lado, es algo sensacional. Pero, si no se maneja adecuadamente, esa hermosa experiencia se puede transformar en una situación complicada y conflictiva.
Que hacemos
Toda pareja que inicia una vida junta atraviesa por un periodo conocido como el período de ajuste. En periodo las parejas pueden acoplarse de maravilla; o en su defecto, puede ser desfavorable ya que les cuesta acostumbrarse a compartir el espacio, que antes era único y personal.
Durante el periodo de ajuste las diferencias y desacuerdos se presentan como algo normal, sin embargo, algunas parejas no se manejan con habilidad frente a este proceso y lastiman y deterioran la relación. Cuando esto ocurre, y el ajuste es conflictivo, con frecuencia las mujeres, más propensas a la queja, reclaman o se enojan. En cambio, los hombres se repliegan en sí mismos o en sus intereses (hobbies, deportes, juegos) Por cualquiera de las razones, en estos casos lo mas probables es que la relación se estaquen o deteriore.


Esta situación no deviene del fin de la relación o del amor que se siente el uno por el otro, solo evidencia falta de flexibilidad y dificultades en la comunicación, que no les permite adaptarse a los cambios de la relación y la necesidad de redefinir las estrategias de comunicación y negociación.

Que hacer
Para evitar que el ajuste sea un proceso tortuoso, es importante que la pareja planifique y se prepare desde el momento mismo en que deciden vivir juntos. Son necesarios ciertos cambios para que el ajuste no tenga graves consecuencias; para que sea saludable y productivo para ambos.
Existen temas que deben ser discutidos antes deformar juntos un hogar, ya que será más fácil llegar a un consenso antes de iniciar una vivida bajo el mismo techo. La economía, la distribución del tiempo y el espacio y la asignación de tareas y responsabilidades, son temas fundamentales para facilitar una convivencia armónica.
A) Comunicación
Todos y todas sabemos que muchos de los conflictos que se producen entre las personas son consecuencias de los “problemas de comunicación”. Para que la comunicación sea efectiva debe estar centrada en una acción positiva y concreta, de las pareja que sostiene el dialogo. Sin embargo, con frecuencias nos preguntamos ?que podemos hacer para fortalecer esa comunicación, así como consolidar vínculos afectivos, de respeto y conocimiento mutuos al momento de iniciar la convivencia?
Como primer paso se recomienda que la pareja niveles sus expectativas frente a la convivencia. Para esto se requiere que cada uno exprese lo que piensa sobre vivir juntos, como cree que esto puede cambiar la relación y que pueden hacer para enfrentar esos cambios.
B) Distribución del tiempo y el espacio
Ahora comparten el espacio. Esto los ubica en un espacio pequeño, y no hay forma de esconderse ni de huir cuando se quiere estar solo, y esto se dificulta si no se define formas y momentos para expresarse libremente, sin que tu pareja al escucharte se moleste. Además, tendrás que soportar que el tu pareja también estará extrañando esta necesidad y no podrá encontrarla. La tolerancia es un elemento fundamental en estos casos.
Para manejar esta situación se requiere que la pareja hable sobre sus expectativas con relación al tiempo y el espacio. Reconocer que, aunque la relación marche correctamente, es necesario que cada miembro de la pareja tenga espacio y tiempo propios para hacer cosas solas o solas, sin que su compañero o compañera se sienta amenazado/a. Esto es importante y sano para mantener la individualidad dentro del espacio conyugal.
Una sabia alternativa puede ser negociar la división de algunos espacios, que pueden ser físicos o tiempo. Esto tendría que contemplar lugares privados y compartidos, con claras reglas de juego que hagan sentir a cada uno la cuota de responsabilidad en el cuidado del entorno en que vive.

C) Las tareas
Otro tema importante es la distribución de tareas y responsabilidades. Con frecuencias las parejas comienzan a vivir juntos sin ponerse de acuerdo sobre lo que están dispuesto hacer y que no están dispuestos a hacer. Esto suele ser motivo de enfrentamientos y reproches. Cuando se discuten y distribuyen las tareas y responsabilidades antes de iniciar la convivencia, se evitan numerosas y agotadoras discusiones.
D) El presupuesto
La economía suele ser un punto de divergencias si no se maneja adecuadamente. Es elemental que la pareja discuta y se pongan de acuerdo con relación a como manejaran el presupuesto del hogar. Cuales serán los ingresos y los gastos. Sobre todo es importante definir como y quien asumirán cada elemento de ese presupuesto que ahora responsabilidad de los dos.
Al fin juntos!!!!
La convivencia puede ser positiva si se maneja adecuadamente y se toman, previamente algunas medidas que nos permitan anticipar y conciliar las diferencias. Desarrollar la habilidad de negociar y ponerse de acuerdo, es indispensable para asegurar la permanencia en la pareja. Si existe tolerancia, respeto y comunicación, y además hay una verdadera empatía entre la pareja, entonces, vivir juntos, puede ser una experiencia agradable y enriquecedora.
Siempre es importante poder hablar de lo que molesta y es hermoso saber que siempre tendrá alguien que escuche. La principal meta del vivir juntos deber ser evitar hacer de que convivencias se vuelven problemáticas y asfixiante.
Para atravesar el ajuste de manera saludable y positiva, sólo se requiere comunicación, respeto y comprensión, además claro está de lo fundamental “el amor”.
dr. Carlos julio maldonado/ Ph.D., FAACS, Board Certified Clinical Sexologist

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